12/1/10

[FIC] Prólogo

Fandom: Gantz
Título: All the voices in her head
Género: General, Rabia
Rating: M
Pairing: OCxNishi, TaexKurono, implícito KishimotoxKato
Sumario: La vida día tras día es un cúmulo de voces, algunas reales, otras irreales, al fin y al cabo, tu vida depende de todas ellas.
Disclaimer: Los personajes de Gantz pertenecen a Hiroya Oku. Las situaciones del OC son mías.


Capítulo 0. Prologue


Se levantó sabiendo que era lunes, y que además había faltado a las dos primeras horas, pero le dio francamente igual. Escuchaba los ronquidos ensordecedores de su agobiada abuela mientras decidía que desayunar. Un café y un onigiri de la cena pasada servirían. Así pues, puso el café a calentar mientras parsimoniosamente se vestía con el atuendo propio de su instituto. El uniforme, aquella herramienta objeto de fantasías entre los pervertidos del barrio. Enciende la tele, en pantalla se ve a Reika no-se-qué, una idol bastante conocida por aquellos tiempos, sin embargo, ella no la presta atención. En realidad, la música le entra y le sale sin captar ningún mensaje. Así es ella.

Sale de casa ignorando los quejidos de su abuela. Muchas veces se pregunta porque aquella vieja cascarrabias sigue viva. La verdad es que se pregunta cómo aceptó vivir con su abuela. “Ah claro, la libertad.” Piensa mientras baja las escaleras y comienza a andar hacia su instituto.
Sus padres murieron cuando ella tenía 4 años, en un accidente de coche en el que ella, milagrosamente salió casi ilesa. Piensa que fue a raíz de ese accidente que se convirtió en lo que es. En realidad, achaca su comportamiento a todo lo que le ha pasado en vida. El accidente de tráfico con sus padres muertos a los 4 años, ir a vivir a Hiroshima con sus tíos lejanos los cuales la ignoraban todo lo que podían, cuando se quedó encerrada en un ascensor sola durante 1 día y medio a los 10 años o cuando se “resbaló” por las escaleras del instituto hace 2 años (en realidad ella sabe que Hoshino Makino la empujó, pero nadie creería a alguien como ella). Cuando cumplió los 13 años sus tíos le contaron acerca de su abuela materna Haruko. La dijeron que podía ir a Tokio a vivir con ella, que ellos costearían su estancia, la comida y todo lo demás, pero que a cambio, debería cuidar a la abuela. Desde entonces vivía allí en Tokio. En un piso de mala muerte con una sola habitación (dónde dormía la abuela y procuraba no entrar), una cocina enana, un baño y un comedor, que era donde ella dormía. Su abuela Haruko no pensaba, ni solía comer, ni se levantaba para nada, excepto cuando ella la arrastraba hacia el baño y la obligaba a lavarse para ella cambiar todo en su habitación.
Haruko no se preocupaba por ella y ella no se preocupaba por Haruko. Eran parientes, pero en realidad no se habían visto nunca, así que se lo tomaba como un asqueroso trabajo a jornada completa. Sin embargo, su vida había mejorado notablemente desde que salió de Hiroshima. Seguía sacando buenas notas, en el complejo de viviendas había empezado una amistad con su vecino y además tenía algunos amigos e incluso un novio en el instituto.

Ahora, dos días después de aquel lunes, sabía que había sido un error salir de casa.



Sabe que tiene los ojos abiertos, pero sólo puede ver a través de unos 2 metros. Fuera de ese diámetro todo está negro. No oye nada, pero sabe que la cámara está ahí, filmando su lenta y desoladora muerte.
Sabe que el fin está cerca. Está bocabajo, colgada de una gran viga de hierro y aún nota la fría pared en su espalda.
En todo su cuerpo y cara se distingue saliva, sangre, vómito e incluso esperma pero no se ve ni una lágrima. No ha llorado en ningún momento. Es doloroso. Realmente doloroso, pero no él no se merece ni una lágrima.
Hace 36 horas que ha salido de casa. Ahora se siente como si todo su poder hubiera sido drenado.
Nota su pierna izquierda rota, ve su brazo derecho cortado en el suelo, siente todos los cortes en su estómago y además la mordaza en su boca no deja salir del todo su vómito, obligándola a permanecer con ello en la boca. Pequeños hilos de saliva y vómito gotean por su cara, vaciando el contenido de su boca.
Alguien se acerca a ella perfectamente oculto en ropas negras y una máscara de demonio cubriéndole la cara, pero sabe que se trata de Yamaoka Ryuuki, su ex novio. En realidad, no han roto, pero piensa que es incorrecto seguir siendo la novia de su propio asesino. Ryuuki destapa la boca de ella y el resto del vómito se precipita hacia abajo. No se preocupa en cerrar los ojos, lo único que no le preocupa ahora es mancharse con su propio vómito. Él retrocede un par de pasos y abofetea su dolorida cara. Unas gotas de sangre también se precipitan al suelo.
- Eres fuerte, ¿verdad? Esta es tu hora número 32 y te empeñas en no morir. Me estás dando dolores de cabeza, así que voy a apuñalar tu pequeño cuerpo hasta que mis ropas sean del color de tu sangre y mueras. ¿Algo que quieras decir?
Intenta por todos los medios hablar. Quizá pueda preguntar por qué o quizá pueda rogar por su vida, pero intenta por todos los medios hablar.
- Tú… jodido… capullo…
Ryuuki ríe asqueado hasta que ve unas gotas de vómito en sus zapatos.
- ¡Puta!- exclama mientras comienza a descargar su ira contra el estómago y la garganta de ella.
La última visión que tiene es su novio realmente excitado con aquella experiencia y una horrible cantidad de sangre que se mete en su boca, nariz y ojos tiñendo toda la realidad de un rojo espeso.

...

Después, abre los ojos lentamente.

1 comentarios:

Sahakiel dijo...

Wooooooooooow... qué bueno, Vaini!

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